Publicado: 31 de Octubre de 2017

Actualizar y reciclar los conocimientos para desempeñar una actividad empresarial debería ser una rutina habitual en los trabajadores autónomos. Esta es la opinión de Alfonso Luengo, director gerente de la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo. Además, según subraya Luengo, también se deben introducir nuevas habilidades y aptitudes para que el autónomo pueda ser más competente. La formación “favorece la supervivencia a un mundo complejo y cambiante”.

Los trabajadores por cuenta propia deben actualizarse para adaptarse al mercado de hoy. Además de contar con una formación de base, que permita a un profesional desempeñar las tareas propias de su puesto de manera óptima, es preciso que se forme en las materias específicas del sector, y mantenga estas técnicas actualizadas en todo momento.

Según Artemio Pérez Alfaro, presidente de la Confederación de Empresarios de Albacete, los autónomos tienen que formarse en tres áreas:

  • Informática. Las nuevas tecnologías están presentes en todos los sectores y tipos de trabajo, por lo que los autónomos deberán saber utilizar las herramientas básicas para poder estar al día y desempeñar con eficiencia su trabajo.
  • Contabilidad y finanzas. Sea cual sea el sector en el que se ubique, un autónomo debe tener conocimientos financieros para poder realizar los trámites necesarios, papeleos y obligaciones fiscales que tiene como trabajador por cuenta propia.
  • Formación especializada. Dependiendo del sector al que pertenezca el negocio, y el tipo de trabajo que desempeñe, será necesario conocer una serie de técnicas y/o acreditaciones propias de esa actividad.

    Formación demandada por autónomos

    En la última convocatoria realizada por Fundae, el 12,2% de los alumnos son autónomos. En el caso de FEDA, este porcentaje es del 20%. Estas cifras ponen de manifiesto que los autónomos cada vez se preocupan más por tener la formación adecuada a su negocio, buscando ser más competitivo.

    Según los expertos, los autónomos deberán evaluar sus necesidades y carencias antes de optar por un tipo de formación u otra, pero no se debe olvidar el desarrollo tecnológico y la digitalización en todos los sectores. También es importante formarse en internacionalización, ya que la apertura de nuevos mercados y la expansión de las empresas suponen su desarrollo y su crecimiento.