Publicado: 7 de Noviembre de 2016

El Consejo General de Gestores Administrativos y la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) se han mostrado favorables a la implantación de un sistema definitivo de IVA europeo para las operaciones intracomunitarias que se base en el principio de país de destino, pero reclaman un mecanismo fiable que sea sencillo, veraz y accesible en todos los Estados Miembros.

Ambas organizaciones temen que las reformas supongan más trabas y costes para pymes y autónomos y reclaman que se evite la competencia desleal en las transacciones comerciales transnacionales. En su opinión, es necesario mejorar el sistema de IVA europeo con el fin de favorecer un mercado único, siempre y cuando no tenga un impacto negativo en los pequeños empresarios.

El Plan IVA que ultima la Comisión Europea consiste en un conjunto de medidas que pretenden impulsar las iniciativas centradas en el comercio electrónico, en implantar reformas urgentes para atajar el diferencial entre la recaudación potencial y real del IVA, en la creación de una zona única europea del impuesto más robusta y en implantar una política de tipos de IVA más moderna, otorgando mayor libertad a los Estados Miembros

Para el Presidente de ATA, Lorenzo Amor, estas medidas deberían ser aplicables a todas las empresas, independientemente de su sector, forma legal o ciclo de vida y recela de las diferencias de trato que subyace en el nuevo plan que podría derivar en desventajas para las pymes y autónomos que ya operan en Europa a la manera tradicional. Amor, sin embargo, aplaude la iniciativa de eliminar las exenciones de IVA en las importaciones de pequeños envíos que proceden de terceros países a través de comercio electrónico que, sólo en 2015, supusieron un importe de 150 millones de euros.

Por su parte, el Presidente del Consejo General de Gestores Administrativos, Fernando Santiago, ha subrayado que si no se establecen las herramientas adecuadas para facilitar información autentificada sobre los tipos de IVA vigentes en cada momento en los países de destino y cómo aplicarlos, aumentará la inseguridad jurídica de multitud de pymes y autónomos desincentivando su internacionalización.