Publicado: 21 de Junio de 2016

Hacienda se está dirigiendo por carta a alrededor de un millón de clientes que se beneficiaron del plan PIVE desde el año 2013 para notificarles que deben devolver al Estado 300 euros en concepto de impuestos, según informa El Confidencial Digital. Además, los beneficiarios de la subvención de 1.500 euros correspondiente a dicho plan podrían enfrentarse a sanciones administrativas que podrían ir desde el 26% respecto a dicha cantidad, en caso de conformidad, hasta un 5% más si se aplican intereses de demora por no haberlo pagado en su correspondiente ejercicio.

El plan PIVE 8, vigente hasta el próximo 31 de julio, concede 1.500 euros en concepto de ayuda económica a cada cliente que entrega su coche a la hora de comprar uno nuevo. De dicha cantidad, 750 euros provienen de las arcas del Estado y otros tantos del concesionario en cuestión, de ahí que Hacienda justifique que en la declaración de hacienda deba reflejarse dicho ingreso como "ganancia patrimonial" en cada uno de los ejercicios de 2013,2014 o 2015 que se haya producido.

Una cuantía que, en el caso de las rentas de entre 20.000 y 35.000 euros (que son la mayoría que llevaron a cabo las compras), supone una devolución de 300 euros. Además, el Fisco estaría dispuesto a reclamar un recargo extra del 5% por no haberlo declarado en su momento.



Vía: Ecomotor.es