Publicado: 3 de Diciembre de 2014

A cualquiera que se le pregunte por la distancia de seguridad al volante, es probable que responda que es la que hay que mantener con el vehículo que circula delante para evitar una colisión en caso de un frenazo brusco. Cuando digo cualquiera no me refiero a quienes conducen los vehículos de la imagen superior, como es obvio.

Y si pregunto (en plan profe) por la distancia de separación aconsejable, más de uno dirá que dos segundos respecto del que circula delante de nosotros. ¿Todos de acuerdo con la definición y la distancia? Seguro que alguien no lo está. Yo tampoco.

Para centrar el concepto de la distancia de seguridad se hace imprescindible conocer la definición de ambas palabras. De la primera dícese del espacio o intervalo, de lugar o de tiempo, que media entre dos cosas o sucesos. ¡Anda, qué cosa más curiosa!, no sólo se trata de una cuestión de tiempo sino también de espacio, es decir, de metros y segundos.

Mojaros un poquito

Si me permitís, voy a hacer un pequeño inciso antes de conocer el significado de la palabra “seguridad”, inciso que tiene relación con la imagen inferior, que está tomada aproximadamente 1 km después de la primera imagen del artículo.

Imaginaros que sois un agente de la Guardia Civil de Tráfico, ¿qué haríais al ver a los tres vehículos haciendo un trenecito en el carril central de la autovía, aprovechando el rebufo? ¿Y con el conductor del Renault Scenic que circula por el carril de la derecha y decide “adelantar” al Mercedes, el cabeza del pelotón, después de circular en paralelo un buen trecho? ¿Multa para todos, para ninguno, para alguno…? Venga, mojaros un poquito, quiero opiniones.

Afecta a todos aunque no lo parezca

Fin del inciso y vuelta al diccionario. En cuanto a seguridad, dícese de lo que es seguro; y seguro es lo que está libre de daño o riesgo. Resumiendo, que distancia de seguridad es la separación en metros o segundos que hay que mantener en la vía pública con todo lo que nos rodea (no sólo lo que está delante de nosotros), sea con el vehículo en movimiento (segundos) o parado (metros) para evitar daños.

Este concepto de la distancia de seguridad es aplicable no sólo a los coches, también a las motos, a los autobuses, a los camiones… a todo aquel que se desplace por la vía pública. En el caso de los dos últimos, una posición de conducción mucho más elevada que la de un turismo parece darles patente de corso para pegarse al vehículo al que dan alcance aunque el adelantamiento no puedan hacerlo de inmediato, como en el caso de la imagen inferior (yo era un sufrido ocupante del vehículo).

En situaciones como esta, quien padece este “acoso” está legitimado para restablecer su seguridad con una premisa básica: respeto escrupuloso a las normas de circulación.

Los hechos dicen además que, aunque su posición de conducción sea muy alta, no están exentos de colisiones por alcance y hay un ejemplo muy reciente de un autobús que arrolló a un turismo detenido por una avería en la calzada reversible de la A6 entre Madrid y Las Rozas, el conocido como carrilBUS-VAO, con consecuencias irreparables.

En cuanto a la señalización de la distancia de seguridad en carretera, se puede decir que, salvo excepciones, en España no existe y la poca que hay se le podría atribuir a la iniciativa de un potente grupo de comunicación español que ha emprendido, con éxito, campañas para promover la seguridad vial, una de ellas para señalizar los tramos de concentración de accidentes.

Contando despacio: uno… dos…

Vamos a echar cuentas: en dos segundos a 100 km/h se recorren 55,55 metros, que aumentan hasta 66,66 metros a 120 km/h. Por el lado de la frenada, que es una forma muy segura de disminuir la energía cinética transformándola en calor (la otra es con el freno motor), en vehículos modernos equipados con ABS se puede considerar como buenas frenadas las que detienen al vehículo en unos 40 metros en el primer caso y unos 60 metros en el segundo (para una deceleración aproximada de 1g o -9,8 m/s, que significa que la velocidad disminuye en 9,8 m/s cada segundo transcurrido).

A esto hay que añadirle el tiempo de reacción de quien conduce (en torno a 0,5 segundos como mínimo) con lo cual es fácil intuir que esos dos segundos no nos garantizan necesariamente nuestra seguridad.

Mejor que cuente el asistente

Que la distancia de seguridad es un concepto muy importante para la seguridad vial puede dar fe el hecho de que las marcas han empezado a ofrecer sistemas para informar sobre ella con el vehículo en marcha; además, hay otros sistemas que actúan sobre los frenos para mantener la distancia de seguridad seleccionada.

Unos sistemas están basados en un radar situado en la parrilla frontal; otros, como el de la imagen superior correspondiente a un Opel Astra GTC, funcionan con una cámara de vídeo situada en el interior del parabrisas, junto al retrovisor interior, cámara que también se usa entre otras cosas para el reconocimiento de señales de tráfico (de velocidad y de adelantamiento) o para la alerta de cambio involuntario de carril.

La cámara de vídeo, que ya es un puntal importante en las ayudas a la conducción, lo será aún más en el futuro y lo mejor de todo es que está al alcance de fabricantes generalistas, no sólo premium como Audi, BMW o Mercedes.

La distancia en metros

También hay que mantener la distancia de seguridad en parado y los casos más frecuentes son ante vehículos detenidos y los pasos de peatones. Si nos fijamos en la calle, es habitual ver vehículos parados encima de un paso de peatones o pegados al vehículo situado delante: si alguien nos da por detrás… ¿esas risitas? podríamos salir despedidos con el riesgo de golpear al de delante, sea vehículo o viandante.

Estas colisiones son muy frecuentes y para remediarlas hay marcas que ya ofrecen en sus vehículos un sistema que actúa sobre los frenos de forma automática después de sufrir un alcance por detrás.

Lo importante es la actitud

O sea, que las distancias de seguridad hay que mantenerlas tanto a coche parado como en marcha y tanto hacia delante como hacia atrás. Es una cuestión básicamente de actitud ante el volante y por lo tanto, al alcance de cualquiera que se lo proponga.

De: www.motorpasion.com