Publicado: 30 de Noviembre de 2017

El futuro del trabajo pende de varios hilos, de cómo las empresas están adoptando la inteligencia artificial, la robótica y automatización, así como del impacto de esas tecnologías en el personal; también influye el empleo de trabajadores eventuales (incluidos aquellos profesionales de agencias, contratistas, consultores, trabajadores de cero horas...; la escasez de habilidades digitales de los profesionales, y sobre todo cómo están cambiando las prácticas de trabajo como resultado de la incorporación al mercado laboral de la generación milenial y posmilenial. De hecho, varios estudios sugieren que los trabajadores temporales supondrán el 25% de la fuerza laboral de las compañías en 2020. Sin embargo, las empresas temen que esto derive en un problema de seguridad, ya que puede comprometer información sensible y deberá reforzar las medidas, en este sentido, según advierte el estudio The future of work, elaborado por la firma de abogados Osborne Clarke, en el que han colaborado directivos de firmas como Accenture, Siemens, Dyson y MetaPack. En cuanto a la robótica, se pone de manifiesto que será imposible proteger a ciertos puestos de trabajos de la automatización, por lo que la clave, en muchos casos, radica en la formación de los trabajadores afectados para que adquieran nuevas habilidades.
Cada una de las compañías entrevistadas para esta investigación está aumentando la inversión en diversas formas de automatizar procesos. Estas iniciativas varían considerablemente, en función de las empresas y de sus diferentes modelos de negocio, así como de los diferentes productos y servicios que brindan. Las compañías están adoptando diferentes tecnologías, desde el aprendizaje automático, inteligencia artificial, el big data o la realidad virtual. Esto último, así como los digital twins, (gemelos digitales), esto es, una réplica digital de fábricas, que pueden simular procesos y ahorrar costes, es una de las prioridades dentro de las organizaciones, según el director de recursos humanos de Siemens en Reino Unido, Toby Peyton-Jones. Para otros, lo importante es la inteligencia artificial en los campos de gestión de contratos, así como en la gestión de cartera de IP (protocolo de internet), señala en el citado estudio el asesor del grupo Dyson, Martin Bowen.
La automatización conducirá a una disminución del rol de una buena parte de los trabajadores. El estudio resalta que no será inevitable que la automatización conduzca a pérdidas de empleo a gran escala. Sin embargo, Accenture ha introducido miles de piezas de automatización en su transacción de actividades de procesamiento. El año pasado redujo más de 10.000 funciones debido a esta tecnología, pero la compañía afirma que no ha perdido a ninguno de sus empleados. “Hemos realizado inversiones muy importantes, particularmente en capacitación, para alejar a nuestra gente de este tipo de trabajo repetitivo y ayudarles a pasar a la cadena de valor de la compañía, en puestos que mejor se adapten a sus capacidades. No se trata solo de costes, sino de desplegar el mejor talento en la manera correcta”, afirma Richard Phillips, director de cumplimiento global de Accenture, quien afirma que hay tareas obvias y susceptibles de transformar, como es el “procesamiento de facturas, que requiere de un ser humano, pero también de una máquina para saber cuánto hay que pagar, decirle al banco que lo pague y decirle al proveedor que ha sido pagado. Hay pasos mecánicos con este tipo de trabajos”.
Vía:cincodias.com