Publicado: 22 de Junio de 2015

EL RIESGO DE MORIR ATROPELLADO POR DISTRACCIONES, COMO IR OYENDO MÚSICA, SE HA TRIPLICADO.

    Música –en especial si se oye mediante cascos–, vídeos, chats, redes sociales, juegos en red, sms y hasta llamadas telefónicas… Hoy los peatones tienen al alcance de la mano, en su propio teléfono, miles de posibilidades, pero con un lado oscuro: ir tan distraídos que se olvide del tráfico, con grave riesgo de su seguridad.

   Hace treinta años, el peatón ‘tipo’, en cuanto a atropellos se refiere, era una persona mayor, vestida de oscuro, circulando por carreteras rurales. Como cantaba Bob Dylan, “los tiempos están cambiando” y hoy el número de atropellos de personas que resultan heridas o muertas mientras escuchaban música con auriculares se ha triplicado entre 2010 y 2011, según una investigación del El lado ‘oscuro’ del móvil es el riesgo de distraerse de las cuestiones del tráfico, con el consguiente peligro. Hospital Infantil de la Universidad de Maryland y la Oficina de Servicios de Salud de las Escuelas Públicas de Baltimore (EE. UU.), publicada por la prestigiosa revista científica British Medical Journal. Un riesgo que corren en especial adolescentes y adultos jóvenes, en lo que algunas investigaciones ya citan como el ‘peatón tecnológico’. ¡Y eso que el estudio dejó a un lado a aquellos que iban utilizando un móvil!

Para uno de los autores del estudio, el doctor Richard Lichenstein, la causa más probable de los atropellos fue la distracción y la privación sensorial que provoca el uso de auriculares –no permite oir sonidos externos, fundamentales (“tan importantes como los visuales”, según Lichenstein) para la seguridad en la calle–. De hecho, la investigación constató que, en el 30% de los casos, había sonado alguna advertencia (claxon, silbato…) antes de la colisión. 

   Un reciente estudio de la Fundación Mapfre sobre “La seguridad de los peatones: Niños, adultos y mayores” (enero de 2012) señala que las causas más frecuentes de los atropellos son las infracciones, las distracciones y la velocidad inadecuada. De hecho, en 2010 la infracción más habitual de los peatones víctimas –el 80% no comete infracción alguna– fue irrumpir o cruzar antireglamentariamente la calzada (10%), algo que se relaciona con la distracción. 


   Y no solo por parte del conductor. Luis Montoro (FESVIAL) ya concretó en 2008 una cifra: de los peatones atropellados, “el 20% sufrió el accidente a causa de una distracción provocada por un móvil o un reproductor de música digital”. 


   De hecho, la Dirección General de Tráfico ha lanzado una campaña de concienciación contra las distracciones de conductores y peatones. Bajo el lema “Hay que estar a lo que hay que estar”, el cómico Leo Harlem advierte, en clave de humor, del riesgo de no prestar atención cuando se cruza la calle: “Nos ponemos a teclear y venga a contar todo… Estáis atontaos, tanta conexión y vamos como zombis”.

   Aunque en España, en 2011, las ventas cayeron un 10%, se vendieron 20 millones de teléfonos móviles, de los que la mitad (9,8 millones) eran ‘inteligentes’ (smartphones). Con 51,6 millones de líneas móviles y un 11% de personas que dispone de más de un móvil activo, España, según Jesús Banegas –presidente de la Asociación de Empresas de Electrónica–, disfruta “de uno de los parques de telefonía móvil más avanzados del mundo”. 


   Los teléfonos inteligentes dan múltiples servicios en casi cualquier lugar y tiempo: acceso a Internet, redes sociales, navegadores, juegos, música, videos o películas, televisión en directo… Y es habitual ver en las ciudades a muchos jóvenes y no tan jóvenes ‘enchufados’ a unos auriculares o hablando en voz alta, totalmente distraídos. Un ‘smartphone’ permite estar permanente comunicado, pero tienen un ‘lado oscuro’ para la seguridad vial: la distracción. 


   Ya en 2009, la DGT en su campaña de prevención de accidentes por distracción señalaba que “el peligro de la distracción también afecta a los peatones, que pierden la noción del riesgo cuando caminan hablando por teléfono: cruzan sin mirar, bajan a la calzada de repente…” “Si habla, párese”, concluía aconsejando la DGT. De hecho, “pasados dos minutos, el conductor aleja su atención de la carretera y la pone en la conversación que está teniendo”. Si sustituimos conductor por peatón, se ve el peligro para este de distraerse, y más teniendo en cuenta quién es el más débil en caso de choque.  Así, los datos del estudio de la Fundación Mapfre señalan que las distracciones están detrás del 21% de los atropellos graves o mortales (17 al 25% en carretera y del 22 al 32% en zona urbana).

   Aunque la mortalidad de los peatones ha descendido un 40,3% entre 2003 y 2009 y los heridos graves, casi un 30%, los peatones muertos son casi una quinta parte del total de muertes por accidente de tráfico y son una preocupación principal para la DGT. De hecho, un indicador de la Estrategia plantea como objetivo un 30% de reducción de fallecidos por atropello –una cifra revisable en 2015–.  En 2010 se produjeron en España 10.221 atropellos con víctimas, de los que la gran mayoría (8.982) se produjeron en zona urbana y provocaron 471 muertes, 1.959 heridos graves y casi 8.500 heridos leves. La mayoría de los atropellos se producen cruzando una intersección (19,5%) o fuera de ella (23%). 


    La Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020 de la DGT se plantea como objetivos, en relación al peatón, promover el desplazamiento a pie como modo de movilidad eficiente –es económico, ecológico y saludable– para lo que se hará una reforma normativa que convierta al peatón en usuario activo y protegido; proporcionarle espacios seguros de movilidad (“las claves para reducir los atropellos radican en mejorar los pasos para peatones, semáforos y la reducción de la velocidad en las zonas de mayor tránsito de peatones”); y mejorar el conocimiento sobre la accidentalidad de los peatones y su movilidad.


Fuente: dgt.es