Publicado: 13 de Enero de 2015

Cuando una marca decide que un coche va a salir al mercado se realizan una serie de pruebas en las condiciones más extremas posibles para poder detectar fallos de funcionamiento. Al fin y al cabo, nunca se sabe donde puede terminar cada vehículo vendido.

Seat nos ha dejado entrar en sus “SummerTests” en el que 50 técnicos e ingenieros de la marca han estado probando en condiciones extremas de calor el nuevo León X-Perience. Los ensayos se realizaron en el sur de nuestro país, alcanzándose temperaturas de hasta 40 grados.

Durante estas pruebas, en las que se pueden llegar a recorrer hasta 20.000 kilómetros, se busca saber cuándo se debe cambiar un filtro de aire, que cantidad de polvo puede entrar en el interior del coche, cómo se absorben los baches y que daños ocasiona la gravilla, que nivel de ruidos hay en el habitáculo y se realizan distintas pruebas de sistemas de control y de software.

Ahora bien, no sólo se prueba en condiciones de mucho calor, los ingenieros también aprovechan para viajar a otros lugares del mundo como México, el norte de África, Rusia o China para buscar otros condicionantes climáticos como el frío, lluvias o la humedad. El objetivo es que el coche en cuestión salga al mercado sin ningún fallo.


VIA: seguridadvialparajovenes.com